¿Qué le pasó a Detroit?

Una noticia muy sonada recientemente es que la ciudad de Detroit se presentó en quiebra. Hay muchas razones detrás de este acontecimiento y aunque a simple vista pareciera que todo se debe a malos manejos en la administración pública, lo que sucedió realmente fue que "explotó" una bomba de decadencia que se encontraba en una carrera contra el tiempo desde hace muchos años. Esta ciudad que no hace mucho tiempo llegó a ser la capital mundial del automóvil y un ejemplo de innovación y crecimiento industrial es hoy en día insostenible. 

Pareciera hace no tanto tiempo cuando esta ciudad era la meca industrial y uno de los pilares más importantes para la industria automotriz. En Estados Unidos y alrededor del mundo se le conocía como "Motor City" (La Ciudad del Motor). La presencia de General Motors en esta ciudad poco a poco fue convirtiendola en lo que llegó a ser, una imagen vale más que mil palabras.

¿Cómo Detroit llegó tan alto y cayó tan bajo? Entre las muchas teorías que existen y los debates que esto ha generado, encontramos que fueron las mismas fuerzas que la llevaron hasta su apogeo por allá de los años 60, son las mismas que hoy en día la han bajado a su decadencia.

La economía de Detroit tuvo su época de auge desde casi el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de los años 60. Los Estados Unidos, al emerger victoriosos de la Guerra se encontraron con una competencia casi nula para todos sus productos industriales, principalmente automóviles. Las 3 grandes firmas - General Motors, Ford y Chrysler - tenían sus bases en Detroit y construyeron inmensas plantas en la ciudad, haciendo de ella uno de los participantes económicos e industriales más importantes en Estados Unidos y en el mundo.

Con el tiempo, y conforme las economías de otros países se fueron recuperando, la industria europea y la asiática comenzaron poco a poco a levantar y a generar competencia para el oligopolio. Este hecho hizo que de manera paulatina estas marcas se vieran obligadas a mejorar sus costos, hecho que llevó a que descentralizaran sus producción en distintas regiones del país y del mundo, lo que convirtió a México en un importante jugador en la industria automotriz; aunque eso, es otra historia.

Llegado el 2008 y con ello la crisis, de la que la economía aún no se recupera, que terminó de destruir el poderío que tenían estas 3 marcas, al punto que tuvieron que ser ayudadas de manera muy importante por el gobierno Norteamericano. Sin embargo, todas las localidades donde se ubican sus grandes plantas (muchas de ellas ya cerradas) son ahora pueblos fantasmas de casas, fábricas, edificios públicos, hospitales, y demás servicios que se instalaban para la gente que en ellas se desempeñaba.

En su momento, Detroit supo crear una importante base de clase media de raza blanca, todos ellos desempeñandose de alguna forma en una de las 3 grandes, pero cuando los hijos de estos primeros trabajadores no volvieron a las fábricas por haber ascendido socialmente, esta clase fue reemplazada casi en su totalidad por obreros de raza negra que huían de la discriminación y las horribles condiciones laborales que suponía para esa raza el sur de los Estados Unidos. Poco a poco, los trabajos de estos obreros y empleados de las grandes plantas fueron desapareciendo, aunque no con ello la gente podía irse de la ciudad, lo que fue acumulando poco a poco una importante cantidad de desempleados y pobreza que causaron la fuga de talento humano a otras partes de Estados Unidos.

Esta es solo una de las razones por las cuales esta ciudad colapso. Existe una parte social, una parte política - malos gobiernos, entre ellos un gobernador que actualmente está preso por corrupción - una parte económica y quizás varias más. La realidad es que, a pesar del resurgimiento en estos últimos años de la industria automotriz Norteamericana, Detroit nunca volverá a ser lo que fue y hoy solo es el recuerdo de la capital mundial del automóvil.




Con información de Notimex y CNNExpansión.